Quién es Alejandra Abella?

Yo empecé en Cuba en 2015, creando con lo que tenía con solo 16 años. Pocos recursos, poca información, materiales limitados y muchísima necesidad de resolver. Aun así, llené mi agenda desde el primer año que hice mi primera Manicura Rusa y sets con acrílico , porque aprendí desde temprano que una uña no solo tiene que verse bonita: tiene que durar, sentirse cómodo el proceso de hacerla, cuidar la uña natural, la piel y llevar detrás criterio.

Después emigré a Estados Unidos y volví a empezar desde cero. Sin clientas, sin contactos, sin reputación. Pensé que cambiar de país iba a cambiarlo todo, que rápido iba a conseguir lo que creía que no podía lograr por la falta de recursos que había en mi país, pero entendí algo que me marcó: puedes tener más productos, más acceso y más oportunidades, pero si no tienes claridad, estructura y seguridad en ti misma, terminas repitiendo los mismos patrones. Ahí fue donde me quebré. No porque no supiera trabajar, sino porque sentí que estaba corriendo detrás de todo: más cursos, más técnicas, más tendencias, más comparación, más ruido . Y mientras más buscaba afuera, más me alejaba de mi propia esencia.

Ese ruido y la desconexión con uno mismo son uno de los mayores enemigos de una Artista de Uñas. El ruido de las redes. La presión de hacerlo todo rápido. La idea de que necesitas aprender mil cosas nuevas para sentirte suficiente. La creencia de que para cobrar mejor tienes que aparentar más o ser polémica, usar lo más caro o complicar tus procesos. Con el tiempo entendí que el camino no era copiar fórmulas vacías. Era volver a la base, estudiar con intención, ordenar mi proceso, trabajar también en mi crecimiento personal y perfeccionar una técnica propia hasta hacerla funcionar en la vida real.

Porque una profesional no crece solo cuando aprende más pasos. Crece cuando empieza a entender lo que hace, cuando se hace responsable de su proceso, cuando trabaja su seguridad, su mentalidad, sus hábitos y la forma en la que se ve a sí misma. Por eso enseño desde una mesa viva: desde clientas reales, pieles reales, tiempos reales y uñas que tienen que durar fuera de cámara. Porque la teoría importa, la perfección en fotos y reels se ve lindo, pero la mesa es la que confirma si realmente sabes lo que estás haciendo.

Por eso “Mis Bellas” para mí no es solo un saludo. Es una forma cercana de nombrar a las personas que están en mi mundo. Conecta con uno de mis apellidos , con mi forma de hablar y con la belleza, pero no quiero que se quede en algo superficial. Mis Bellas son las que quieren belleza, sí, pero también quieren criterio, responsabilidad, arte, oficio y crecimiento real. Son las que quieren hacer las cosas bien, sin crítica, sin ego, sin compararse, sin hacer chiquito a nadie para sentirse grandes. Aquí no se trata de competir con todo el mundo. Se trata de competir con tu versión anterior. Quiero que quien entre a mi mundo sienta seguridad, dirección, orgullo, libertad, belleza, poder, calma, ambición y amor por la vida y por el arte. Quiero que como profesional vuelvas a sentirte dueña de tu mesa, de tus decisiones, de tu destino y de tu manera de trabajar. Que no necesites aprobación externa . Que no tengas que correr detrás de lo que hace todo el mundo. Que puedas desarrollar lo que haces tan bien, tan tuyo, tan real, que nadie te alcance en eso.

Mi historia no es la de alguien que llegó y ya estaba clara. Mi historia es la de alguien que empezó creando con lo que tenía, llenó agenda, cambió de país , se perdió en el ruido y la desconexión , se enfrentó consigo misma, entendió que el problema no era solo afuera, decidió educarse, ordenar su mente, su técnica y su vida, y ahora enseña desde la mesa, desde la experiencia real, desde el arte y desde el criterio.

Porque para mí las uñas nunca han sido solo uñas. Han sido mi refugio, mi disciplina, mi forma de crear, mi manera de ayudar, mi trabajo, mi escuela, mi espejo y el camino que me hizo convertirme en la mujer que soy hoy.

Ale Abella. Alejandra Abella. Ale Abella Nails . Retrato de una mujer joven con cabello largo y oscuro, usando un vestido rojo con tirantes y un abrigo de felpa rojo, en fondo rojo.